Combatir la hinchazón: ayuda a reducir la hinchazón y la retención de líquidos, promoviendo el drenaje de líquidos y toxinas hacia los ganglios linfáticos, facilitando su eliminación.
Combatir la celulitis: La eliminación de líquidos promovida por el drenaje linfático ayuda a combatir la celulitis.
Ayudar en la recuperación de lesiones: contribuye a la recuperación de lesiones musculares y articulares, favoreciendo la tonificación de los músculos y promoviendo la oxigenación de los tejidos.
Favorecer la cicatrización: ayuda a reducir el edema y mejora la irrigación sanguínea, lo que contribuye a una cicatrización más rápida de los tejidos.
Reducir hematomas: ayuda a disminuir los hematomas, promoviendo el aumento de la circulación sanguínea local y disminuyendo el edema.
Mejorar la circulación sanguínea: estimula la microcirculación y reduce la hinchazón, lo que contribuye a mejorar la circulación sanguínea, reduciendo la sensación de piernas pesadas y evitando la aparición de varices.
Oxigenar los tejidos: La activación de la microcirculación y la eliminación de líquidos promovida por el drenaje linfático contribuyen a una oxigenación de los tejidos más eficiente, ya que el oxígeno llega más fácilmente a las células.
Eliminar toxinas: El sistema linfático ayuda al organismo a eliminar toxinas; por lo tanto, el drenaje linfático hace que este proceso sea más eficaz al promover el transporte de los líquidos hacia los ganglios linfáticos. |